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| Horta |
Quizás fue la peor noche de Paulo Bento al frente de la selección de Portugal, ya que la sorpresiva derrota casera ante Albania marca un hito negativo en su historial.
Y eso que había mucha esperanza para ver la renovación de un equipo que incorporaba mucha juventud. Además después de muchos (muchos) partidos con un medio campo muy reconocible compuesto por João Moutinho, Raul Meireles y Miguel Veloso, podía decirse que comienzaba una nueva era, ya que Rui Bento ha prescindía de dos de ellos, que aunque estaban convocados, comenzaron el partido en el banquillo.
Y es que William Carvalho y André Gomes acompañaron a João Moutinho en un 11 inicial en el que ante la falta de Cristiano Ronaldo, el peso del juego de ataque recayó en hombres como Éder (que viene de un mal comienzo de temporada y un peor mundial), Vierinha y el renacido en la Alvalaxia, Nani.
Precisamente Nani fue el capitán de un equipo, que tuvo a 10 jugadores
presentes en el mundial, como titulares, solamente André Gomes, gris a la hora de dejarse notar como motor de la selección, formó de inicio sin estar presente en Brasil.