domingo, 31 de mayo de 2015

Sporting 2-2 SC Braga. Final de la Copa de Portugal.

La tanda de penaltis ha devuelto a Sporting a la senda de los títulos y quién sabe, quizás le ha dado brío al futuro del proyecto de Bruno de Carvalho, con una tarde de impacto.

Sin duda, la final de la Copa de Portugal 2015 ha supuesto una de las citas en Jamor más intensas que se recuerdan en los últimos años.

Y es que Sporting, que partía con cierto favoritismo y que contaba con un mayor apoyo en el estadio, consiguió igualar un partido que con 0-2 parecía cerrado en favor de un sorprendente SC Braga.


La ventaja moral le duró un suspiro a Sporting, lo que fueron dos galopadas por la banda izquierda. Primero Djavan, que hizo mucho daño en sus subidas, provocando el penalti que marcó Ederzito más la expulsión de Cédric (minuto 15) y después Rafa (marcando en el 25) pusieron el partido totalmente cuesta arriba.

Si bien Sporting le puso mucha intensidad en el primer tramo, apenas creó peligro en realidad. Además, aunque el 0-2 aunque no fue injusto penalizaba al máximo los errores en la banda derecha.

En un encuentro para olvidar para hombres como Carrillo, Miguel Lopes o William, además de los goleadores,  en Sporting tuvieron su dosis de protagonismo Andrien Silva y Nani, que se movió por chispazos pero que firmó las oportunidades más claras de su equipo.

Aunque no es disculpa, no fue fácil gestionar la inferioridad numérica sabiendo que el jugador sacrificado por Marco Silva tras la expulsión fue João Mario, un hombre que podría haber marcado las diferencias en una batalla en el mediocampo que dominaron Luiz Carlos y Rúben Micael.

En el último tramo de la final, Sporting pisó el acelerador y tuvo opciones de entrar en el partido, Kritciuk demostró entonces que es uno de los mejores guardametas de la Liga NOS, pese a encajar el tardío gol de Slimani.

Con goles en los minutos 84 y 92, Sporting llevó el partido a la prórroga.

El 1-2 espoleó el encuentro que había llegado a una fase de calma y comenzaron a sucederse opciones para ambos equipos, pero fue Fredy Montero llevó el partido a un escenario increíble casi en la última jugada.

En la prórroga, el equipo de Sergio Conceiçao no mostró la depresión que podia esperarse, llegando incluso a tener la opción más claras de gol, sobre todo en las botas de Salvador Agra. Sporting, por su parte no perdió los papeles y rozó la victoria en una jugada de Nani.

En definitiva, con la dosis agridulce que conllevan para un observador imparcial, los penaltis dictaron sentencia, Rui Patricio detuvo el lanzamiento de André Pinto, mientras que Éder y Salvador Agra mandaron fuera los suyos.

Duro golpe para un SC Braga que tuvo la copa casi en las manos y que deberá reponerse trabajando en un proyecto que traerá cierta renovación.

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